El renovado atractivo de los jardines

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La jardinería se va convirtiendo en un tema de estudio y atención. Cada vez son más las personas interesadas en dominar las técnicas para atender un jardín o incluso una huerta. De este despertar da cuenta el crecimiento del taller de Diseño de Parques y Jardines que ofrece la Secretaría de Extensión Universitaria y que dicta el instructor Alfredo Platone.

¿Quiénes se acercan a un taller de este tipo y qué inquietudes tienen? Platone explica que se encuentra con gente de lo más variada, “desde quienes están cursando una carrera de agronomía hasta amas de casa y jubilados que gustan de las plantas, aunque también hay personas que ya están trabajando y lo ven desde lo laboral, como los que se dedican a la poda y al mantenimiento de parques y jardines”.

Los conocimientos necesarios para atender un jardín son variados: “No sólo hay que saber podar, se trata de entender la siembra, atacar las plagas y enfermedades de las plantas, practicar todos los tipos de reproducción (por hojas, esquejes, división de matas, por injerto), y también el riego”. En la práctica, el taller aprovecha todo tipo de espacios, como los jardines de los propios alumnos, las escuelas y hasta parques de la ciudad.

Vida vegetal

Frente a los diseños urbanísticos que se empeñan en atesorar cemento debido al creciente valor del metro cuadrado, el jardín aparece como un reservorio de calidad de vida. “Un jardín cumple muchas funciones. Una casa sin flores es como una casa sin luz y oscura, es decir una casa triste. Hace tiempo una alumna escribió en su carpeta una frase que siempre recuerdo, ‘tocar la tierra con las manos es regar la vida’. Y esto es reconocer que una planta es un ser vivo”, observa Platone.

¿Cómo se llega a este auge de los cursos presenciales y de las guías prácticas como las del programa Pro Huerta del INTA? Para el instructor existen cambios generacionales importantes: “El abuelo tenía en la casa gallinero, huerta y jardín. Murió el abuelo y pusimos quincho, pileta y baldosas”. Platone asegura que se trata de “un proceso reciente que corta algo que era hereditario y ahora se debe retomar mediante cursos”.

Pero el impacto de la tierra trabajada no es sólo paisajístico: una porción bien cuidada puede brindar alimentos frescos, sanos y baratos. “De un modo simple se pueden obtener productos básicos como lechuga, perejil, acelga, tomate y morrón. ¿Cuánto dinero se ahorra? Además se come algo que es orgánico, sin contaminantes, y con el sabor de lo recién cortado”. Según Platone, “es posible combinar la huerta y el jardín, ya que se sabe que hay plantas que alejan a los insectos, como son las aromáticas -romero, tomillo, laurel- y por lo tanto resultan benéficas para todo el terreno”.

Variables para atender el jardín

El diseño de un parque es una tarea que requiere tener en cuenta muchas variables. “Hay que hacer estudios sobre el drenaje del suelo, qué tipo de clima soportan las plantas que vamos a poner, y recién después viene la creatividad que podamos tener. Hay personas que no tienen noción y quieren ver un parque terminado rápidamente”, opina el instructor.

“Sin embargo -continúa Platone- el problema viene por no tener en cuenta que las plantas se tienen que desarrollar, entonces con el tiempo obtienen una suerte de ‘bosque’ muy amontonado por no considerar el tamaño que tendrá la planta al llegar a adulta. Incluso ese crecimiento termina afectando -o tapando- zonas de tránsito de la propia casa, como senderos o salidas”.

También está la cuestión de la luz y la diferencia entre las plantas de hoja caduca y las de hoja perenne. “Hay gente que pide hoja perenne sin dudar, pero uno le pregunta si en el invierno no va a necesitar sol en esa parte de la casa. Entonces te das cuenta que la persona nunca pensó en ese pequeño detalle”.

El manejo del agua para los jardines parece algo sencillo, pero puede convertirse en un problema si no se tienen algunos cuidados. “Cuando en los cursos pido que controlen la humedad de las plantas, me suelo encontrar con que la tierra está pasada o le falta agua, y eso es porque no es tan fácil como parece. El exceso de agua produce hongos, y la sequía es algo mortal”, destaca el especialista.

Platone indica que una forma simple de conocer el estado de la humedad de la tierra es “enterrando los dedos en la tierra”. “Si sale con tierra pegoteada al dedo es porque hay exceso de agua; si no se lo puede clavar es porque está seco; la opción correcta -informa el docente- es cuando el dedo se entierra y sale limpio”.

Las plagas son otro tema para prestar atención. ¿Cómo se las puede controlar? “Es muy efectivo realizar purines, con ortiga o bolillas de paraíso, por ejemplo. Pero lo más recomendable es dejar un espacio de terreno sin trabajar, un lugar para que crezca el pasto y los insectos tengan donde ir”. De todos modos, es necesario el seguimiento constante y preventivo, es decir que el cuidado de la salud de las plantas deber ser diario.

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Semillas y plantines

platoneAl momento de crear un jardín o una huerta se puede optar por comprar plantines o semillas. Dependiendo de la cantidad necesaria, del dinero con que se cuenta y del tiempo disponible, se podrá optar por unos u otras. “Los plantines de temporada se compran por unidad en macetas. Si se opta por la compra de semillas el costo será mucho menor, pero para desarrollar la planta desde una semilla se necesitará un lugar apropiado para almacenar los almácigos, y no todos lo tienen”.

Una buena opción es directamente almacenar las propias semillas de las plantas que ya se tienen. El instructor Platone explica el procedimiento: “Para poder cosechar semillas hay que dejar una planta para que dé la flor, de donde después se recolectará la semilla. Luego se deben guardar en un frasco, en un lugar seco, hasta la temporada de siembra”.

Pero, ¿cuánto dura una semilla? “Toda semilla tiene un poder germinativo, y a medida que pasa el tiempo será menor el porcentaje de plantas que germinen. Por eso hay que fechar los frascos en los que se las guarda. Incluso es recomendable hacer pruebas de germinación antes de hacer el trabajo sobre la tierra, para así no perder tiempo y esfuerzo”.