“MESI nos permite saber qué se siembra en cada partida rural”

budassi “La UNNOBA reúne los requisitos fundamentales que nosotros buscamos para que alguien audite lo que hacemos”. Fueron las palabras de Iván Budassi, director de la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (Arba), al presentar en Junín el programa de Monitoreo Estratégico Satelital Integrado (MESI).

Ese programa permitirá cruzar la información que aportan satélites y drones con las diferentes bases de datos tributarios para optimizar los controles, sobre todo en el sector rural.

Budassi explicó por qué eligió a la UNNOBA: “Tiene tres aspectos centrales: primero una gran capacidad científica en el área de las ciencias agrarias, que es la condición básica y necesaria para trabajar en este proyecto. Segundo, el gran desarrollo de la informática que ha logrado. Y en tercer término, la gran integración con el sector productivo que tiene la Universidad”.

MESI

“Tenemos nuestro MESI”

“MESI nos permite saber qué se siembra en cada partida rural de la provincia de Buenos Aires, y no sólo eso sino también cuándo se cosecha y cuánto se produce”, afirmó.

Pero no sólo se hará monitoreo de la actividad agrícola, también señalaron la detección de construcciones urbanas, la geolocalización de las actividades económicas, seguimiento de actividad minera, actualizaciones valuatorias, servicios a demanda de privados y organismos y, algo que ayudará a los contribuyentes, la delimitación de las zonas afectadas por emergencias como inundaciones, incendios o sequías.

“Con este sistema se puede establecer el grado de humedad en cada una de las parcelas de la provincia, en cada uno de los meses del año. Esto tiene una aplicación impositiva que beneficia a todos, al contribuyente y a la actividad fiscal. Nos permite repensar -siguió Budassi- el sistema de emergencia y desastre agropecuario, ya que en la actualidad esto se realiza con una simple declaración jurada que genera muchos inconvenientes burocráticos. Con las imágenes satelitales podemos determinar cada una de las parcelas afectadas por un desastre, con precisión y celeridad”.

Este sistema se puede utilizar también en el ámbito de la “agricultura inteligente”, para que cada productor sepa dónde conviene desarrollar sus cultivos, “dónde hay que fertilizar más o regar menos, cómo ha sido la evolución de la humedad de la parcela en una década, por ejemplo”.

“Podemos evaluar la humedad a lo largo de veinte años y ver qué cultivos son aptos para qué áreas. Tanto para los fines fiscales como para los productivos, es importante saber de qué territorio estamos hablando. Se ven las pendientes, altura, humedad, erosión… todos datos fundamentales para la agricultura de precisión”, sostuvo.

Y agregó que incluso se podría realizar “un monitoreo de los bosques naturales y autóctonos de la provincia en forma sistémica. Se pueden establecer las variedades a medir y ubicar, programar los algoritmos y correr el programa sobre los datos ya obtenidos”.

¿Cómo funciona?

Mediante aviones pequeños no tripulados denominados “drones” el organismo complementa con imágenes de alta definición lo establecido por los satélites. Las miles de pequeñas fotografías pueden ser unidas para formar una única imagen de gran tamaño gracias al software que desarrollaron.

Sin embargo hay un añadido en esta tecnología que sorprende: se puede establecer lo que hay debajo de los árboles o cualquier estructura. “Esto es lo que pudimos hacer por ejemplo en Pinamar, en donde determinamos más de 140 casas ubicadas debajo de una zona boscosa, invisibles a la vista”, graficó.

Pagar o no pagar

El pago de tributos genera polémicas y hasta malestar en alguno sectores. Budassi es consciente de eso: “Nosotros nos tenemos que esforzar en explicar a dónde va el dinero de la provincia de Buenos Aires, algo bastante sencillo debido a las enormes restricciones presupuestarias que tiene la provincia”.

“Existe un cuestionamiento a la clase política -enfatizó-, pero detrás de eso lo que hay son excusas para no pagar. Por eso hay que trabajar mucho en explicar cómo se gasta el dinero y romper esa tradición de los que dicen ‘yo no pago impuestos porque la clase política es mala’”.

Como parte de la tarea de concientización, el funcionario propone “explicar a los chicos cómo se hace con los temas ambientales que empiezan desde los colegios, para que se cree una conciencia tributaria como trabajo de largo plazo”.

Por último indicó: “Si uno convence a la gente de que está cobrando los impuestos con equidad y, por otra parte, que el que no paga va a ser castigado, creo que se logra una complementación entre el incentivo y el garrote que es totalmente necesaria”.