La tecnología y el desarrollo del país

Docentes de ingeniería e informática plantean los principales hitos tecnológicos en la historia argentina.

p6A lo largo de estos doscientos años de historia argentina los cambios sociales, culturales, educacionales, políticos y económicos han sido significativos. La creación y el desarrollo de la tecnología acompañó todos esos movimientos e impactó en la vida cotidiana de los argentinos. El Universitario habló con docentes de la Escuela de Tecnología para comprender este proceso.

Mónica Sarobe, secretaria Académica de la Escuela, resaltó que la Revolución Industrial del siglo XVIII marcó el camino que se gestó luego con la emergencia de ciencias como la ingeniería, el diseño y la informática. Los avances más importantes, en ese sentido, se dieron a partir del siglo XIX.

La ingeniería y el desarrollo

El ingeniero Luis Lima, actual director del Laboratorio de Ensayos de Materiales y Estructuras (LEMEJ), consideró que la llegada del ferrocarril fue uno de los hechos más relevantes de la ingeniería en el país. “Fue una de las redes viales por habitante más importantes del mundo, aunque le haya faltado una planificación adecuada para evitar que todas las líneas formaran un embudo sobre Buenos Aires”.

“La ingeniería con fundamento nace con la aparición de la resistencia de materiales y los cálculos matemáticos”, sostuvo Luis Lima. La resistencia de materiales es una disciplina de la ingeniería que estudia la mecánica de elementos sólidos deformables. Es la capacidad que tienen esos elementos para resistir esfuerzos y fuerzas aplicadas sin romperse, adquirir deformaciones permanentes o deteriorarse. “Los modelos matemáticos permiten a los ingenieros saber si una construcción puede, por ejemplo, soportar vientos mayores a 100 km/h”, puntualizó Lima, quien es Profesor Emérito de la UNNOBA.

Para el docente y guardasellos de la Universidad, Augusto Huergo es el profesional que tuvo mayor incidencia en la ingeniería del país. Fue el primer ingeniero con título universitario en Argentina y el encargado de realizar las obras de los primeros muelles del puerto de Buenos Aires. Realizó proyectos de ingeniería vinculados a la canalización de los ríos Tercero, Cuarto y Quinto para aumentar el caudal del Salado. Sus principales inquietudes apuntaban a facilitar la navegación en el interior del país y, en esa dirección, realizó los estudios que se utilizaron para canalizar el Río Bermejo, diseñó un canal de navegación de Córdoba a Río Paraná y obras portuarias en Asunción.

María José Castillo, docente del área Estrutura y Materiales, diferencia la ingeniería experimental de la científica: “Si definimos la ingeniería, que es el ingenio que uno tiene para desarrollar, avanzar, modificar, crear y transformar, eso tiene lugar desde los inicios de la civilización. Ahora, cuando se introduce la ciencia como disciplina es el momento en que nosotros hablamos de ingeniería como tal: cuando se empieza a estudiarla y analizarla desde un punto científico. Ocurre cuando los científicos empiezan a descubrir que hay una relación entre la estructura interna del material y sus propiedades mecánicas. Antes era prueba y error. No se trabajaba con métodos científicos”.

La docente opinó que existen momentos históricos, como las guerras, que generan impulsos: “Un claro ejemplo de esto es que con el lanzamiento del cañón nace un proceso de soldadura. Se vio que en el lanzamiento quedaban adheridos ciertos materiales de acero y surgió así lo que se llamó proceso de soldadura por explosión”.

Por su parte, Miguel Tortoriello, docente de la carrera de Ingeniería Mecánica e Ingeniería Industrial de la UNNOBA, sostuvo: “En ingeniería los materiales han ido evolucionando permanentemente y se han ido marcando eras, tales como la edad de piedra, de bronce y de hierro”.

Tortoriello habló también de la explosión de la tecnología hacia el siglo XX. “Hay que destacar que a principios de ese siglo no había automóviles, para la segunda mitad se habían creado los aviones y en 1969 el hombre llega a la luna, por lo que además de lo que esos inventos significan, la velocidad de los avances es sumamente relevante. Todos estos desarrollos influyen también en la ingeniería argentina”, subrayó el profesor.

La llegada de Clementina

“De la informática como ciencia en sí no se puede hablar hasta 1950. Es a partir de esa década que se empieza a definir la informática como tal. Antes había, por ejemplo, calculistas científicos pero no informáticos. Informática no tenía entidad como tal, tenía una pata en la criptografía, en la teoría matemática, otra en la electrónica y otra en la lógica”, sostuvo el licenciado Javier Charne.

El docente además coincidió con sus pares de ingeniería en cuanto a que las guerras han incidido en el avance tecnológico. “Los avances tecnológicos cuestan mucho dinero y, en la mayoría de los casos, ese dinero los países lo invierten para defensa y luego ese invento es utilizado en el área civil, educativa o universitaria, pero no como primer fin”, subrayó Charne, docente de la UNNOBA.

Como ejemplo citó la llegada de Internet, que se desprende de ARPANET, una red de computadoras creada por el departamento de Defensa de Estados Unidos para utilizarla como medio de comunicación entre los diferentes organismos del Estado. Con el correr de los años repercutió en lo que hoy se conoce como Internet e impactó de manera radical en todos los ámbitos de la vida cotidiana. “Pero la inversión inicial no es para investigación ni para educación, sino para defendernos”, aclaró.

En Argentina la llegada de Clementina fue uno de los sucesos más destacados para la evolución de la informática. “Así se llamaba la primera computadora que llegó al país, traída por la Universidad de Buenos Aires”, contó el docente del área de Redes, Arquitectura y Sistemas Operativos.

Para Charne, la llegada de Clementina significó un aporte fundamental a la informática. “Sin una computadora el aprendizaje era muy teórico, por lo que para los estudiantes contar con este equipamiento fue determinante”, especificó. Dijo también: “Que la UBA tuviera esta computadora fue una decisión política, fue una inversión que generó investigación y a raíz de eso se comenzó a generar conocimiento”.

“A lo largo de estos doscientos años hubo una velocidad de desarrollo tecnológico durante los primeros 100 años, otra los otros 50 siguientes y, dentro de los últimos 50 años los últimos 15 fueron extremadamente más veloces”, expresó. No obstante, aclaró: “La aceleración de los últimos años deviene de las creaciones e invenciones tecnológicas anteriores”.

Es en la década del ochenta cuando comienzan a llegar las primeras microcomputadoras, que se enchufaban al televisor para empezar a programar. “Esas computadoras tenían 16 k de memoria, en la actualidad un celular tiene 4 millones de k”, comparó.

En tanto, en la década del noventa las computadoras empezaron a instalarse paulatinamente en las escuelas y ya en el año 2000 esta tecnología se masifica.

Transversalidad y especialidad

Javier Charne analizó junto a los docentes de ingeniería Tortoriello y Castillo la vinculación entre las distintas disciplinas tecnológicas. “Hubo una evolución desde un saber enciclopédico, donde se sabía un poco de todo. En cambio, ahora es necesario ir especializándose en un área”, resaltó.

Por su parte, Tortoriello destacó que la aceleración y la transversalidad tecnológica generaron que todas las ciencias se nutran entre sí. “La revolución informática y electrónica provienen del descubrimiento de un material cerámico que es el silicio mono cristalino, un material moderno que permite iniciar la era de la informática”, argumentó el docente.

En tanto, Castillo explicó que la ingeniería además requiere de los inventos tecnológicos de la informática: “Por ejemplo, el surgimiento de los nanomateriales. En este siglo se comenzó a utilizar un microscopio electrónico que permite manipular materiales de dimensiones atómicas. Es con el uso de este microscopio electrónico que surge la nanotecnología como una ciencia independiente y transversal a todas las ciencias”.


CRES 2018 y el Centenario de la Reforma Universitaria

En 2018 se cumplen cien años de un hecho significativo para la historia de las universidades latinoamericanas: la Reforma Universitaria. Este acontecimiento coincide con la Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018), la cual se realizará en la Universidad Nacional de Córdoba.

El rector Guillermo Tamarit, quien además se desempeña como presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), destacó que “Córdoba, gesta de la Reforma Universitaria, es el lugar más apropiado para celebrar el centenario”. Más de 5000 representantes de todos los países latinoamericanos estarán en los debates de la CRES 2018.

Por su parte, Albor Cantard, Secretario de Políticas Universitarias, remarcó: “Es el evento más importante de educación superior de América Latina y el Caribe, y tiene lugar cada diez años”.
El rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Juri, consideró que se trata de un encuentro en el que se discuten políticas universitarias. “La región latinoamerica es clave, ya que otras regiones del subdesarrollo han estado alineadas con Europa o Estados Unidos. Y América Latina ha sentado su posición, por ejemplo, en que la educación superior es un bien social y no individual”, expresó.

CRES 2018 será una oportunidad para recordar y debatir el legado de la Reforma Universitaria, un movimiento impulsado originalmente por estudiantes, que se inició en Córdoba y se extendió luego a las demás universidades del país y de América Latina. Los principios reformistas contemplan la autonomía universitaria, el cogobierno, la extensión universitaria, los concursos de oposición, entre otros.