Desde Carabelas, por una cultura ética mundial

Por Ligia Nicolai
Robertino Viglierchio es magíster en Contablidad Internacional y tiene 33 años. En 2015 se recibió de Contador Público en la UNNOBA. Hoy es subgerente de la Cooperativa de Carabelas y su tesis de maestría será un capítulo de un libro de la UBA.
Es de Pergamino. Empezó en 2011 a cursar Contador Público en la UNNOBA y, tras años de cursada, se desarrolló como ayudante de cátedra en Derecho Laboral y Elementos de Finanzas de Empresas. Si bien la trayectoria de Robertino parece lineal, no lo es. Años de estudio, de trabajo y de decisiones enmarcaron su recorrido. Pero siempre hubo algo que se volvía común, la idea de arraigarse y apostar a la región.
Hoy esa decisión lo tiene trabajando en Carabelas, a 60 km de su ciudad de origen. Es subgerente de la cooperativa del pueblo y cuenta con orgullo que su nombre aparecerá en la tercera edición de Contabilidad Superior de la UBA, a partir de un artículo que está basado en las indagaciones que realizó para su tesis de posgrado.
La Cooperativa Agropecuaria Limitada de Carabelas desarrolla variadas actividades destinadas a acompañar y fortalecer la producción agropecuaria de sus asociados. Su actividad principal es el acopio de cereales y también ocupa un lugar destacado la comercialización de insumos agropecuarios. Cuenta con más de 500 productores, siendo un actor clave para el desarrollo de la región. “La cooperativa tiene doce plantas de acopio de granos, tres supermercados ubicados en Carabelas, Ferré y Rojas, una ferretería y una estructura de comercialización y distribución de combustibles integrada por una estación de servicio en Carabelas, un centro de distribución en Rojas y bocas de expendio en distintas plantas”, detalló.

El caso de Robertino no es un caso aislado. Es lo que sucede cuando la universidad pública forma para el territorio y el territorio devuelve. Siempre entendiendo que la universidad deja de serlo si solo forma. Es justamente universidad porque enseña, investiga y transfiere. Un claro ejemplo de esta situación es la historia del Robertino.
Cursó entre 2011 y 2015 en la sede Pergamino de la UNNOBA. No fue un estudiante invisible. Ser ayudante de cátedra en Derecho Laboral y en Elementos de Finanzas de Empresas le dejó algo que no figura en el analítico: entender que el conocimiento no sirve si no se explica, si no se baja al territorio. “Elegí la UNNOBA porque vengo de la escuela pública y creo en ese sistema”, sostuvo Viglierchio. Y su testimonio tiene sentido, porque con esa lógica decidió quedarse en la región después de recibirse y construir desde allí.
Pasó por la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), como auditor, trabajó en el municipio de Pergamino, y en 2017 entró a la Cooperativa como Jefe de Administración. Hace un año asumió como subgerente. El trabajo no es abstracto. Son los “números” de los productores de la zona, el movimiento económico de un pueblo de 1.200 habitantes y una relevancia que trasciende a la localidad de Carabelas y su zona de influencia. “Forma parte de una red cooperativa de alcance nacional que le permite vincular sus asociados con los principales mercados, servicios y herramientas del sector agropecuario argentino”, resaltó el egresado de la UNNOBA.

La Cooperativa de Carabelas existe desde 1937. Acopia los granos de los productores locales y los comercializa a través de ACA, la red que reúne a 140 cooperativas y canaliza más del 20% de la producción de granos del país.
De la práctica a la teoría, y viceversa
En 2022, Robertino empezó la Maestría en Contabilidad Internacional en la UBA, a distancia. Podía coordinarla con el trabajo en la cooperativa, leyendo un paper por la noche y asistiendo al lugar del trabajo al día siguiente. “Para mí, tener esa posibilidad fue indispensable porque me permitió trabajar y capacitarme sin tener que elegir entre una y otra opción”, resaltó.
Su tesis apuntó a demostrar que ley antifraude de Estados Unidos de 2002 no evitó los grandes fraudes corporativos de 2008. Según, plantea, esto no surgió de una lectura académica aislada: “Mi paso por la Auditoría en ACA y los años desempeñando tareas de auditoría y control dentro de la cooperativa me permitieron comprender la relevancia de los mecanismos de prevención y detección de fraudes en las organizaciones”. La pregunta inicial era simple: ¿por qué las normas no alcanzan?

De acuerdo a sus hallazgos, el profesional asegura: “Ninguna legislación alcanza si dentro de las organizaciones no hay una cultura ética y canales efectivos para comunicar irregularidades”. De ahí a que su propuesta busque a fortalecer la transparencia y el rol de la auditoría interna, externa, los comités de ética y los organismos reguladores. No como decoración institucional, sino como práctica diaria.
El trabajo fue seleccionado junto a otros para integrar la Tercera edición de Contabilidad Superior. “Son 60 páginas que van a quedar disponibles para estudiantes y profesionales en todo el país”, explicó.
Si bien la tesis se publica en la UBA y observa un caso de interés internacional, es innegable que su génesis está en la región, con su formación de grado en la UNNOBA, su experiencia como ayudante y, fundamentalmente, su contacto con la economía real de la región. Las universidades se nutren mutuamente, aportando casos, problemas y preguntas que surgen del trabajo en el territorio.

La familia detrás del título
Cuando un hijo estudia en la universidad pública, toda la familia se acomoda a ese objetivo. Hay acompañamiento diario, decisiones que se toman en conjunto y años de sostén para que finalmente se alcance el objetivo. El egreso no es solo individual. Para una familia de Pergamino, que un hijo se reciba y pueda trabajar en la región es un logro compartido. Es la confirmación de que el esfuerzo familiar tuvo un resultado concreto y de que se puede progresar sin irse a las grandes ciudades. En este sentido, Robertino cuenta: “Mi abuela tenía miedo de no llegar a verme con el título. Fue al médico con ese miedo. El doctor le preguntó ‘¿cuándo se recibe tu nieto?’ La semana que viene, contestó ella. Quedate tranquila que vas a llegar a verlo, me puede pasar algo a mí antes que a vos’, le respondió el doctor”.
Ese graduado pergaminense, hoy recibe a estudiantes de la UNNOBA que hacen prácticas en la cooperativa de Carabelas. Les muestra planillas, les explica cómo se negocia con ACA, les cuenta por qué una norma contable importa cuando tenés que rendir cuentas a 200 productores. Cierra el círculo: el que fue ayudante de cátedra en Pergamino, ahora recibe a los que vienen después.

Siempre universidad pública como punto de partida
Robertino lo dice sin rodeos: eligió la UNNOBA porque viene de la escuela pública y cree en ese sistema. Y recomienda a los estudiantes que tengan experiencia laboral, antes de decidir hacer un posgrado. “La práctica le da sentido a la teoría“, asegura. “Trabajen antes de hacer un posgrado”, insiste Robertino.
No es una receta universal. Es la constatación de que sin años en la cooperativa, su tesis sería otro ejercicio académico más. Con años en la cooperativa, es una crítica fundada a cómo se entiende el control y la ética en las organizaciones. Esa es la idea que atraviesa toda la trayectoria: la universidad pública es el punto de partida para que los egresados vuelvan al territorio y aporten ahí, donde se formaron.

El testimonio de este empleado de Carabelas es un claro ejemplo de cómo la universidad pública trasciende y contribuye, a través de sus profesionales, a optimizar el quehacer de sus instituciones y, consecuentemente, a mejorar la vida de sus comunidades. Y no se trata solo de una trayectoria individual sino una institución que forma y una sociedad que sostiene. Por supuesto, con años de años de trabajo y esfuerzo del protagonista que concluyeron en el círculo virtuoso: formación pública, experiencia en el territorio, devolución a la región.
Porque al final, la prueba de que la universidad pública funciona no está en los discursos. Está en que un egresado de la UNNOBA permanece en su región, con nuevas herramientas para que su comunidad crezca. La universidad pública se defiende con historias como estas.
Fotos: Lautaro Chiesa