Maestría en zoonosis: una apuesta a la salud de la región

Generar conocimientos y una masa crítica sobre las enfermedades transmitidas de animales a humanos es uno de los aportes de la carrera de posgrado.

Por Gricelda Incerti

La imagen del actor Miguel Ángel Sola, en su interpretación del médico argentino Salvador Mazza en la película Casas de Fuego, incendiando los ranchos para terminar con la vinchuca, transmisora de la Enfermedad de Chagas, es la fotografía de una de las tantas zoonosis que constituyen las principales causas de morbimortalidad en las regiones del mundo con mayor atraso socioeconómico.

Un desafío con plena vigencia en el presente, tanto como problema individual como comunitario de salud, es el conocimiento de las enfermedades de origen zoonótico, es decir, aquellas que se transmiten de animales a humanos.

Su abordaje presenta múltiples perspectivas relacionadas con las causas, los modos de contagiolos aspectos clínicos, los métodos de diagnóstico y  el desarrollo de estas enfermedades, como objetivo prioritario de la salud pública.

Este es el fundamento principal por el que la UNNOBA apostó en el año 2013 a la Maestría en Prevención y Control de las Zoonosis. Acreditada por la CONEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria), ya lleva tres cohortes, con la última de ellas en curso.

La doctora Laura Riera, investigadora, directora y docente de la carrera, explicó que el objetivo de la carrera es “formar profesionales con capacidad teórica y destreza práctica para implementar medidas de prevención y control de las enfermedades zoonóticas, tanto en niveles complejos de la salud pública como en el primer nivel de atención”.

Un desafío con plena vigencia en el presente, tanto como problema individual como comunitario de salud, es el conocimiento de las enfermedades de origen zoonótico.

A las “clásicas” pero graves enfermedades como el Paludismola Enfermedad de Chagas, por citar algunas, se han agregado en la última mitad del siglo XX, enfermedades hasta ese momento desconocidas o con baja prevalencia. Es el caso del Dengue y la  forma grave del mismo (uno de los mayores problemas para la salud pública continental)  y el virus Chikungunya de reciente introducción regional; la emergencia del grupo de fiebres hemorrágicas, algunas de impacto internacional, como la causada por el virus Ébola, o  la variante americana de las enfermedades por Hantavirus como es el  Síndrome Cardiopulmonar por Hantavirus. A estas se suma la reemergencia de patologías que mostraban un aparente descenso como la Leptospirosis, que ha adquirido en la región características clínicas de gravedad (hemorragia pulmonar).

Ante la situación actual existen dos modelos epidemiológicos, uno relacionado con las grandes concentraciones humanas y el otro que abarca las regiones de producción agroalimentaria y zonas silvestres, que puede denominarse rural, denominación bastante amplia por lo heterogéneo del ecosistema involucrado.

La República Argentina implementa ambos modelos epidemiológicos, pero a diferencia de los países desarrollados, la estructura de las zonas urbanas influye en la aparición de zoonosis relacionadas con el hacinamiento, las necesidades básicas insatisfechas, la falta de urbanización y la marginalidad. En las zonas de transición urbano-rural se mezclan ambos modelos. Un problema mundial relacionado con la cultura urbana es la tenencia de mascotas, que repercute en la salud pública, desde la clásica Psitacosis hasta la introducción de virosis graves exóticas a nuestro continente como los virus de la Viruela del Mono (Monkeypox) y de Tana (Tanapox).

A las generalidades de todo modelo rural, se asiste a partir de las primeras décadas del siglo XX a un avance permanente sobre áreas silvestres (vírgenes), más acentuado a partir de 1950, y a la introducción de profundos cambios tecnológicos en la producción que han condicionado la emergencia de nuevas zoonosis, como la Fiebre Hemorrágica Argentina, las enfermedades por Hantavirus, la transformación epidémica de la Leishmaniosis y la introducción en Argentina en los últimos años de la Leishmaniosis Visceral, por citar algunos ejemplos.

Bajo esta abanico de enfermedades es que los contenidos de la Maestría apuntan a ser dinámicos e integrativos. “La maestría está diseñada de una manera que integre los conocimientos”, explica la doctora Riera y añade: “Las zoonosis tienen que ver con los animales, con los humanos y con el ambiente, en condiciones que favorezcan esa transmisión de enfermedades. Lo que se intentó al diseñar la  Maestría fue estudiar todos los aspectos que favorecen las enfermedades zoonóticas, aplicando el concepto internacional de una sola salud”.

Dra. Laura Riera. Directora de la Maestría en Zoonosis.

Única en nuestro país y también en Latinoamérica  por abordar específicamente las enfermedades zoonóticas, el diseño del plan de estudio hizo necesario contar con docentes expertos en cada temática, ya que las zoonosis son muy diferentes entre ellas. “Esta es una Maestría que indefectiblemente tiene que ser dinámica y actualizada porque permanentemente aparecen enfermedades emergentes o reemergentes, que cohorte a cohorte se van incorporando en el plan de estudio. Cada docente es especialista en cada enfermedad zoonótica y esto enriquece a la Maestría”, afirma la investigadora, quien además es integrante del COENOBA (Comité de Ética en la Investigación y en Uso de Animales de Experimentación de la UNNOBA).

Riera también explica como está estructurada en diferentes espacios modulares. “Se  abordan por un lado los vectores o reservorios, que están involucrados en la transmisión, como el mosquito Aedes Aegypty  o los ratones; el estudio biológico de los mismos para entender los ciclos de vida, porque son elementos importantes desde donde atacar las enfermedades y prevenirlas. Se aborda también el conocimiento de los microorganismos que producen las zoonosis, los virus, las bacterias y los parásitos para luego abordar las patologías en sí mismas: la clínica, el diagnóstico, tratamiento y prevención”.

Para la doctora en Ciencias Biológicas las condiciones ambientales no son menores, al momento de estudiar estas enfermedades:  “Cuál es el ambiente que  las ayudan a desarrollarse, como el cambio climático o  las geografías.  Deben existir condiciones climáticas que favorezcan que los virus, bacterias o parásitos se desarrollen en el vector o resorvorio y se produzca la trasmisión. La importancia del entorno en el desarrollo de enfermedades zoonóticas es crucial.”

Trabajo de campo con los maestrandos.

Temáticas de Tesis

Al ser tan amplio el espectro de las enfermedades zoonóticas, son muy variadas las temáticas de tesis. Y existe algo característico de la Maestría: intentar que las tesis que se desarrollan, además de generar un conocimiento, tengan aplicabilidad en corto y mediano plazo en una mejora de la salud.

“Las temáticas de tesis que se abordan aportan un valor agregado  a la carrera de posgrado”, sostiene Laura Riera, y nos relata alguna de ellas: “La primer tesis describe la importancia de las Garrapatas en la ciudad de Pergamino. Las garrapatas transmiten enfermedades zoonóticas, y este es el primer estudio en la región que aborda esta problemática. A partir de ahí sucederán acciones a tomar; otra de ellas describe la seroprevalencia de infección por Brucella Canis en veterinarios, que son los profesionales que atienden a animales infectados. Este es un estudio que no tiene casi antecedentes y que también es de importancia sanitaria”.

Para darnos una idea de la diversidad de las temáticas que se abordan, otra presentación fue sobre el control de mosquitos en la ciudad de Rosario y los efectos ecotoxicológicos de un insecticida sobre larvas de anfibios. Acá hay una cuestión ambiental abordada por esta tesis, sobre un estudio que genera conocimiento en función de efectos tóxicos en estos organismos.

Por otro lado hay dos presentaciones de aplicación directa. En la ciudad de Junín, se presentó una temática sobre planificación estratégica del Centro de Zoonosis en la Municipalidad de esta localidad. “La tesis no solo aborda el diseño de la planificación estratégica, sino también el análisis de los resultados obtenidos en su aplicación durante un período determinado”, describe la docente; quien hace hincapié en otra presentación que tiene que ver con el transporte de la vacuna Candid #1 contra la Fiebre Hemorrágica Argentina.

La Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA) es una zoonosis de nuestra región producida por el virus Junín. Es transmitida por el contacto directo con roedores o inhalación de excretas de roedores infectados.

Riera, además de dirigir esta Maestría, es Jefa de Control y Aseguramiento de Calidad del INEVH (Instituto nacional de Enfermedades virales Humanas) y miembro del equipo de desarrollo de la vacuna contra la Fiebre Hemorrágica Argentina  (FHA). “La vacuna se transporta con hielo seco”, explica, “La tesis plantea el transporte como las vacunas del resto del calendario, pero para eso hay que demostrar que la vacuna sigue siendo eficaz y que conserva las mismas propiedades. La modificación de las condiciones del transporte, con el aporte de evidencia correspondiente, busca establecer las bases para la confección de un protocolo sencillo de transporte, validado a través de  evidencias que aseguren la conservación y disponibilidad de una vacuna estable e inmunológicamente eficaz en terreno. De esta forma, se apunta a facilitar la oportunidad de inmunización de personas en lugares alejados del sitio de producción y colaborar con el éxito de los programas provinciales de inmunización con Candid #1 en la zona endémica de la FHA”.

Diseño: Laura Caturla