“No le tememos al avance del automatismo”

Estudiantes y docentes desarrollaron un robot programable educativo. Reflexionaron sobre los alcances de la robótica y sus límites.

ROBOT

Con el aspecto de una araña enorme y seis patas para caminar en múltiples direcciones, el robot hexápodo desarrollado en la UNNOBA por un equipo interdisciplinario se mete de lleno en la experimentación e imaginación tecnológica.

El Universitario dialogó con los estudiantes Emanuel Llanos y Juan Irusta, y con el docente Pablo Luengo, integrantes del Laboratorio de Robótica e impulsores del proyecto de investigación denominado “Robot hexápodo de nivel programable”, un prototipo de orientación educativa.

Arduino

El corazón de este robot es una tecnología que es relativamente nueva y que cuenta con amplia difusión en todo el mundo. Su nombre es Arduino y por ser un hardware libre posee todas las ventajas del tipo de “tecnologías libres” (Ver cuadro “Circuitos libres”).

Según los investigadores, “Arduino tiene una difusión internacional muy amplia, una comunidad que participa, lo que facilita obtener tutoriales, documentación y ayuda”.

Además, desde el punto de vista técnico, “Arduino es una placa que soluciona todo lo referido a la electrónica para quienes somos programadores, ya que no tenemos que soldar ni armar placas”. “Te permite conectar sensores, motores, periféricos, todo de una manera simple y sin tener que meterte a resolver lo electrónico. Incluso su lenguaje de programación es muy familiar para los programadores, ya que el C++ no es algo específico de una empresa”, detallan.

Seis patas para enseñar

Emanuel Llanos explica el objetivo inicial del robot: “La idea principal es crear una plataforma física para que los estudiantes de programación puedan probar los algoritmos desarrollados, y así interactuar con un robot directamente. Ver cómo ejecuta un robot algo que uno ha escrito puede resultar muy estimulante. Es una manera de ver el resultado de la programación a nivel físico y no de un modo abstracto como podría ser a través de una pantalla”.

El robot a distribuir en escuelas o instituciones de enseñanza traería resuelta toda la parte física, es decir lo que tiene que ver con la placa Arduino y su lenguaje de programación (C++), que sería lo más difícil. Los estudiantes utilizarían entonces algún lenguaje más simple para programar, interactuar y practicar con el arácnido de seis patas.

El equipo de robótica propone usar Python, el lenguaje que está impulsando la UNNOBA desde sus materias en los primeros años de Informática. El trabajo de los investigadores se concentra en lograr que se puedan entender y comunicar las computadoras de los estudiantes con el robot, sobre todo teniendo en cuenta que hay mucho para traducir. El docente Pablo Luengo explica en ese sentido que “es necesario trabajar mucho para pulir la relación entre el comportamiento de un hardware [robot] y la programación [las órdenes que se dan]. Hay un ida y vuelta necesario en el que se avanza de a poco”.

Robótica, realidad y temores

La robótica tiene una fuerte tradición apuntalada desde la ciencia ficción y escritores como Isaac Asimov han aportado desde ese género literario muchos elementos, como por ejemplo las tres leyes fundamentales de la robótica. En esos imaginarios narrativos, que tienen una larga historia, se fue relacionando a los robots con todo tipo de problemas relativos a la inteligencia y la voluntad. Quizás sea el film 2001: Odisea del espacio la ficción que mejor retrata esta temática a partir de los conflictos que tiene la computadora HAL 9000 con los humanos.

En ese sentido, el artefacto robot aparece desafiando al humano no por su destreza corporal sino por su capacidad cognitiva, pese a que también tiene una dimensión mecánica tangible, que es la que le da existencia. ¿Hay posibilidad de incorporar niveles de aprendizaje en estas tecnologías o se está lejos de eso aún?

Los entrevistados sonríen frente al planteo y Emanuel Llanos responde: “Descubrí en mi carrera que la programación es una de las partes fundamentales de un robot, aunque antes lo veía más desde el lado de lo mecánico. Las redes neuronales son una forma de abordar el tema, ya que intentan imitar las formas de vida, tomar decisiones y dar respuestas ante cualquier estímulo. Son un ejemplo de cómo sería comenzar a pensar, o al menos imitar formas de pensamiento. Pero se está lejos de eso”.

Pablo Luengo agrega: “La robótica no puede hacer las cosas que el hombre aún no ha descubierto en su totalidad, y entre ellas está el funcionamiento del cerebro, los sentimientos o cómo funciona la memoria”.

Sin embargo el avance de la robótica está en el cotidiano de las personas, más allá de las narraciones e imaginarios, por eso afirma: “En la actualidad cuando programás un lavarropas automático estás dejando que una máquina realice un trabajo que sólo unas décadas atrás se hacía a mano con una tabla de madera, mientras tanto vos te vas a hacer otra cosa. Es por los beneficios que implica que no le tememos al avance del automatismo”.

“Creo que el principal temor a la robótica está relacionado con lo laboral”, afirma Luengo. Para el docente de la materia Representación Gráfica, la escena de un taller totalmente automatizado gracias a los robots es la figura que puede aparecer como más amenazante para muchas personas. Sin embargo, “aquí aparece el rol de la universidad y la educación, porque en realidad las personas deben tener cada vez más conocimientos y convertirse en trabajadores calificados”. “El operario debe manejar equipamientos complejos y creo que ese es el mensaje que nos da la robótica, poder pensar estos desafíos”, sostiene Luengo.


INNOVAR2El robot de la UNNOBA en Tecnópolis

Del 9 al 13 de octubre se realizó la muestra de ciencia y tecnología denominada INNOVAR. Fue en el microestadio de Tecnópolis, organizada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. El robot hexápodo fue seleccionado para participar y ser expuesto en la muestra entre 400 proyectos representativos de 21 provincias, destacados por su diseño, tecnología o grado de novedad.

INNOVAR se realiza desde el año 2005 y convoca a miles de estudiantes universitarios, investigadores y pequeñas y medianas empresas que presentan sus propuestas. Emanuel Llanos afirma: “Fue un medio para difundir lo nuestro y conocer otros proyectos”. El profesor Pablo Luengo añade: “Como docente destaco la posibilidad de dar difusión a la UNNOBA en ese espacio, ya que muchos no nos conocían. Fue la primera vez que nuestra Universidad se presentó en esta muestra nacional”.


Arduino EN MANOCircuitos libres

Arduino nació como un proyecto educativo en el año 2005 en Italia. Un grupo de docentes de un instituto con problemas financieros decidió desarrollar una plataforma que les permitiera no tener que gastar en sistemas cerrados y a la vez obtener fuentes de financiamiento. Así crearon un producto open hardware, de uso público, o también conocido como hardware libre. Sus circuitos, modo de ensamble y documentación se encuentran en la web de modo gratuito y libre. Todos pueden participar. De ahí su gran éxito y difusión.
La tecnología de Arduino permite integrar la programación con la electrónica de un modo simple y accesible ya que ese objetivo está presente desde su nacimiento.


GRUPO3Un trabajo interdisciplinario: aprender entre todos

El equipo de trabajo que impulsa el desarrollo del robot hexápodo está compuesto por: Eduardo Álvarez, docente de la cátedra de Electrónica Digital y director del proyecto; Pablo Luengo, diseñador industrial y docente de Representación Gráfica; Emanuel Llanos, estudiante del último tramo de la carrera Ingeniería en Informática; Juan Irusta, estudiante de la Tecnicatura en Desarrollo de Sistemas Informáticos. También participan Gustavo Euseglio y Germán Osella. Colabora en lo relativo a la web Eliana Serrano. En tanto, Claudia Russo y Mónica Sarobe están a cargo de la gestión del proyecto.
El proyecto de investigación se llama “Robot hexápodo de nivel programable”, y es un prototipo de nivel educativo. Todo comenzó “cuando el docente Eduardo Álvarez conoció el proyecto de Emanuel, un robot que tenía cuatro patas, que ya se manejaba con Arduino y era una iniciativa personal”, cuentan los integrantes del equipo. El proyecto de Emanuel se suma al Laboratorio de Robótica, un departamento que funciona dentro del Instituto de Transferencia de Tecnología (ITT) de la UNNOBA.
Como el desarrollo de un robot plantea desafíos en varias áreas -los movimientos mecánicos, el diseño, la programación- la universidad formó un equipo de trabajo. “El laboratorio de robótica funciona como un espacio interdisciplinario. Hay investigadores de diseño industrial, ingeniería electrónica, programación. Vamos aprendiendo entre todos y así el proyecto también nos enriquece personalmente”, indican con ánimo los investigadores.