Zoonosis: de la tapa de los diarios a la conciencia colectiva 

Por Lorena Berro

La convivencia del hombre con el ecosistema animal en distintos escenarios, los agentes patógenos que pueden habitar en uno y otro entorno y desencadenar enfermedades con implicancias en la salud pública, convierten a las zoonosis —enfermedades transmitidas por los animales a los seres humanos— en un tema de interés vital. Sin embargo, a muchas de ellas solo se les presta atención cuando ocurre un brote en determinada región o el riesgo se propaga a escala global, como sucedió con la pandemia de Covid-19.

A menudo, cuando estas enfermedades ganan la tapa de los diarios el foco se pone en ellas (el ejemplo más reciente fue el brote de hantavirus detectado en un crucero que partió de Ushuaia con destino final a las Islas Canarias que puso en vilo a los sistemas sanitarios de distintos países). Pero su relevancia no es una cuestión de opinión pública. Por el contrario, su estudio y abordaje requieren de estrategias articuladas y sostenidas, ya que para su prevención y control necesitan de una comunidad advertida y consciente de los riesgos. ¿Todos sabemos de qué hablamos cuando hacemos referencia a las zoonosis? ¿Existe en la sociedad una percepción respecto de su impacto? ¿Hay patrones comunes para entenderlas?

En la respuesta a estos y otros interrogantes reside la importancia del conocimiento y la formación de recursos humanos que ayuden a construir un lenguaje común que brinde a la sociedad las herramientas de cuidado.

Julia Brignone (izq.), bioquímica, y Anabel Sinchi (der.), médica clínica, son graduadas y docentes de la Maestría de Prevención y Control de las Zoonosis de la UNNOBA.

Anabel Sinchi y Julia Brignone, graduadas y docentes de la Maestría en Prevención y Control de las Zoonosis de la UNNOBA, reflexionaron sobre la diversidad de estas enfermedades, destacando el valor de la interdisciplina en su abordaje.

Tan importante como saber de zoonosis, es comprender los mecanismos que favorecen su aparición y generar los conocimientos para abordarlas en toda su complejidad”, señaló Anabel Sinchi, médica clínica, jefa del Departamento de Capacitación y del área de Epidemiología del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Doctor Julio Maiztegui” (INEVH). 

La profesional recordó que las zoonosis “son enfermedades que pertenecen a un ecosistema animal en el que el  ser humano interviene como un huésped, que puede ser definitivo o funcionar como parte de una cadena de contagio”.

En el mismo sentido, la bioquímica Julia Brignone, responsable de la División Ecología, Epidemiología y Bioestadística del Departamento de Diagnóstico e Investigación del INEVH, acotó: “Vivimos inmersos en ecosistemas que pueden estar en equilibrio o ser desencadenantes de enfermedad. Internalizar la importancia del entorno en el desarrollo de enfermedades zoonóticas es crucial”.

En este punto, ambas enfatizaron la importancia estratégica de la Maestría en Prevención y Control de las Zoonosis que dicta la UNNOBA desde 2013 en colaboración con el INEVH y el Hospital Muñiz—, la cual recientemente inició su quinta cohorte.

¿Por qué las zoonosis son un tema de salud pública?

Anabel Sinchi: Porque tienen implicancias a nivel de la comunidad donde ocurren. Muchas de ellas cuentan con medidas preventivas o de tratamiento y control que exigen implementar acciones para disminuir su morbilidad y letalidad. Estas enfermedades son de notificación obligatoria, es decir que su sospecha debe reportarse para que puedan tomar las medidas adecuadas. En Argentina existe un Sistema Nacional de Vigilancia y, muchas de las enfermedades zoonóticas, las más importantes en relación a su patogenicidad, letalidad y capacidad de generar brotes epidémicos, son monitoreadas.

Julia Brignone: La existencia del Manual de Normas y Procedimientos de Vigilancia y Control de las enfermedades de notificación obligatoria permite la sistematización de la información e involucrar a todo el sistema de salud. Mediante el Sistema Nacional de Vigilancia se monitorean las diferentes patologías y desde el laboratorio se puede dar una respuesta rápida que permita la toma de decisiones en el terreno.

¿Esta información que se vuelca al sistema nacional de vigilancia, es accesible a la comunidad?

AS: El boletín epidemiológico, el cual se nutre de los datos que se procesan a través del sistema nacional de vigilancia, es un instrumento de acceso a la información sanitaria y está disponible. Es un material que elabora el propio sistema de salud, seleccionando los temas relevantes y dando prioridad a las situaciones que hay que atender en un determinado momento y región. Es una herramienta de mucha utilidad para el sistema sanitario y también para la propia comunidad que puede estar advertida de lo que ocurre. Este boletín epidemiológico no es privativo de las zoonosis, pero la información relevante sobre ellas cuando ocurre, se vuelca allí.

¿Cuáles son las zoonosis que tienen mayor prevalencia en la región del noroeste bonaerense?

JB: Es muy variable. Por ejemplo, en el último semestre de 2025 hubo un aumento de casos de hantavirus mayor al esperado en el área central del país. Si bien la incidencia de la enfermedad es baja en relación a otras patologías, ese aumento generó una alerta desde el punto de vista sanitario. En otras oportunidades también ocurrió con Fiebre Hemorrágica Argentina, o dengue en las últimas temporadas estivales. Aunque en términos reales el número de casos de estas enfermedades suele ser menor al de otras, como las patologías respiratorias propias del invierno, hay momentos en que generan mayor impacto y esto alcanza a nuestra región, porque varias de ellas, como la Fiebre Hemorrágica Argentina, son endémicas para esta zona.

¿Hay patrones comunes en las zoonosis que permitan comprenderlas mejor y prevenirlas?

JB: Si bien hay denominadores comunes cuando se habla de zoonosis, no hay un único modo de abordarlas. Por el contrario, la complejidad es lo que determina la necesidad de generar investigación y nuevas estrategias. No hay una única variable para comprenderlas porque en determinados momentos ocurren más casos, porque los ciclos de las enfermedades cambian o su comportamiento se presenta con mayor o menor riesgo.

AS: Cada patología, en sí misma, tiene múltiples artistas. Desde la investigación clínica, epidemiológica y ambiental tratamos de responder a estos interrogantes. Es parte de la tarea que realiza todo el tiempo la ciencia.

Anabel Sinchi: “Tan importante como saber de zoonosis, es comprender los mecanismos que favorecen su aparición y generar los conocimientos para abordarlas en toda su complejidad“.

En clave de interdisciplina

Frente a la complejidad que plantean las zoonosis, ¿qué importancia tiene la interdisciplina?

AS: Es fundamental. Por ejemplo, desde hace más de cuarenta años el Instituto Maiztegui coordina el Programa Nacional de Prevención y Control de la Fiebre Hemorrágica Argentina, una iniciativa altamente exitosa que, desde su génesis, se nutrió de saberes de distintas disciplinas. En una zoonosis como esta, que existe solo en Argentina, esto permitió obtener un tratamiento efectivo, una vacuna preventiva y un sistema de vigilancia que funciona. Es un ejemplo de la importancia que tiene la articulación en la ciencia.

JB: De la mano del trabajo en Fiebre Hemorrágica Argentina, en el INEVH estudiamos otras zoonosis, tales como, Síndrome Pulmonar por Hantavirus, y las zoonosis producidas por los arbovirus (virus que se transmiten al ser humano y otros animales por artrópodos, principalmente mosquitos y garrapatas), coordinando programas nacionales, dirigiendo laboratorios de referencia nacional y siendo referencia internacional para todas ellas. Toda la información que se genera en el INEVH a partir del diagnóstico de laboratorio y la investigación, está volcada al Sistema Nacional de Vigilancia, nutre el trabajo de otros actores del sistema sanitario y es insumo para el trazado de políticas públicas. Es imposible pensar las zoonosis escindidas de la mirada interdisciplinaria.

Julia Brignone: “El manejo de las zoonosis requiere de consensos”.

Construir consensos

Otro aspecto vinculado a las zoonosis es comprender las vicisitudes que plantea un mundo globalizado. Al respecto, Anabel Sinchi y Julia Brignone sostuvieron que esto añade complejidad y refuerza la necesidad de “seguir generando conocimientos que contribuyan a cuidar la salud”. En relación a ello, consideraron crucial la tarea de construir consensos.El manejo de las zoonosis requiere de consensos y, el aporte académico de la Maestría en Control y Prevención de las Zoonosis, ayuda a construirlos”, añadió Julia Brignone.

Por último, las docentes e investigadoras resaltaron el valor de ese “lenguaje común”, no solo como “una contribución de la ciencia al entendimiento de las zoonosis”, sino como “una manera de llegar a la comunidad para mantener activa la percepción del riesgo y desarrollar una conciencia colectiva sobre la importancia de cuidar la salud”.


Diseño imagen principal: Laura Caturla

Fotos: Bárbara Squillace (Aura)